¿De que lado estás cuando importa? Hay algo que entendí hace poco, y me quedó dando vueltas. Escuché una frase que lo resume perfecto: “No hay lealtad cuando sos amigo del muerto y socio de quien lo mató”. Y es que hoy en día mucha gente se escuda en la “neutralidad”. Creen que no elegir es no meterse, que así no quedan mal con nadie. Pero no es así. No decidir, también es decidir. Ser neutral es tomar postura, aunque no lo quieran ver. Por eso me incomoda cuando alguien me habla como si nada de personas que me hicieron daño. Como si el tiempo lo borrara todo. Como si ya no importara. Y sí, ya no duele igual. Ya no me afecta como antes. Pero pasó. Y eso no se borra. Superar no es hacer como si nada. Y algo más: si alguien lastima a alguien que quiero, también me toca a mí. Yo eso sí lo tomo personal. Porque la lealtad no es lo que sientes, es lo que eliges. Es de qué lado estás, incluso cuando es incómodo. Y hoy, más que nunca, ser leal también es una forma de amar.