De la nada decidiste regresar con todo. Fuiste un poco leve y silencioso esta vez. Inquietando un poco mi cabeza sin darme a entender que estabas pensando volver con ganas. Tratando de persuadirme sin que me diera cuenta. Cuando todo estaba en orden. Cuando todo estaba mejor. Cómo podría imaginar que estabas por regresar. Me agarraste desprevenida. Haciéndome acordar de la primera vez. Cuando tenía que asumir que la casa de mamá y papá se había quedado sin ninguno de ellos. Robándome el sueño, la calma. Llegaste ayer con todo! Pero esta vez me encontraste acompañada y aunque hiciste tu trabajo. Ya no te fue tan fácil. Alguien estaba a mi lado. Alguien me hacía sentir en tierra y no te pudiste apoderar de mi. Sentir sus latidos hacían que tu inquietante trabajo no durara tanto. No siento miedo de que regreses y no me sorprendería que aparezcas esporádicamente pero quiero advertirte que SOLA ya no estoy. Tengo sus latidos a mi lado que me van a salvar de cual...