Solo cambie yo, por lo tanto todo ha cambiado.
No es una frase personal, tiene una autoria. Pero es algo que me hace mucho ruido y me identifica.
Siento que los conflictos de la vida, se inician desde el nacimiento, solo que en ese momento no estamos tan conscientes.
Pero el primer momento consciente de frustracion, empieza en la adolescencia, creo que es la primera señal de que necesitamos hacer una búsqueda.
La búsqueda de descubrir quien soy, que me gusta, nada me satisface, no tengo la más mínima idea de que quiero o de quien soy.
Sólo tengo la percepción de los demás, las etiquetas que me pusieron mis padres, mis maestros, mis compañeros.
En ocasiones lo descubrimos cuando llegamos a la adultez, pero en la mayoria de las veces, simplemente de golpe, tenemos que tomar decisiones o adaptarnos al sistema.
Y nos convertimos en adolescentes de 30 o 40 años, siguiendo el sistema pero sin puta idea de quienes somos.
Si no aprovechamos la crisis de la adolescencia, no se preocupen, porque te llega de nuevo a los 30 o a los 40.
En mi caso un poco antes de los 30 más o menos a los 28 años, me empezó a dar curiosidad mirar adentro mío.
Y ver que onda, o es la sociedad, fueron mis padres, fueron las circunstancias o hay algo dentro de mi que me está haciendo pasar todo esto.
Porque repito los mismos fracasos, porque no estoy haciendo lo que digo que me gusta? me gusta de verdad??
A esa edad recién empecé a cuestionarme cosas.
Mi adolescencia fue super easy para mí, quería 8 cosas y mis padres hacían posible que yo experimente 8 cosas.
Pero cuando llegó el sufrimiento a mi vida, empecé a sentir la oportunidad. Oportunidad de ver lo que me gusta, lo que quiero, lo que necesito.
Lo que creo de verdad y lo que no, porque también creo que aparte de ser honestos con nosotros mismos, tenemos que ser algo escépticos.
Es decir, no creer en nada hasta comprobarlo, experimentarlo, sentirlo.
Para mí empezar mi viaje interno, lo comparo con entrar a una casa abandonada. Me daba miedazo abrir esa puerta y descubrir suciedad, tiniebla, oscuridad, ratas, telarañas.
Y fue horrible, doloroso, descubrirme, descubrir lo mucho que me había descuidado.
Pero digo una cosa, sin ese viaje, jamás me hubiera encontrado en este destino ahora mismo.
Es cómo entrar dentro de esa casa abandonada y encender una linterna, empezar a sacar lo que no uso, lo que ya no me sirve, lo que no me suma, lo que me contamina.
Porque antes de renovarla, hay que sacar todo lo que ya no sirve y si nos damos cuenta de que la casa entera ya no sirve, pues la derrumbamos.
Porque lo más importante ya lo tenemos, que es el terreno, y terreno llamo a LA VIDA. Mientras tengamos vida, todo se puede renovar, cambiar, reactivar, reconstruir.
Como es adentro, es afuera... suena super trillado, pero es verdad!
Lo que me molesta de otro, me molesta de mí. Lo que no acepto de otros soy incapaz de aceptar en mí.
Nuestras creencias co crean nuestra realidad. Si no te quieres lo suficiente, jamás vas a sentir que te quieren lo suficiente.
En algún momento llega alguien, a quien logramos convencer, o que nos convence de sus ideales y ahí arranca el apego.
Y nos apegamos porque no tenemos la más mínima idea de quienes somos, nos gusta o nos gusta la percepción que tienen lo demás de uno.
He tenido parejas que me hicieron "cambiar" de formas de ver las cosas, he tenido pareja a quienes he intentado "cambiar" su parecer y su percepción de la vida.
Ahora me di cuenta que eso sucedía porque ni yo me aceptaba.
Y no lo hacía porque jamás me descubrí como tal.
Nacemos con un modelo mental cada uno, y esto no lo invento o no me divago porque existen estudios.
Es decir, así como nacemos con un modelo esqueletico, nacemos con un modelo mental.
En mi caso mi modelo mental era, que nada era lo suficientemente perfecto, me frustraba. Porque para mí yo era imperfecta.
Por eso veía el mundo tal cuál, lo veía imperfecto, porque el mundo es una percepción de lo que somos.
Eso hace que nos creemos un ideal de perfección, me refiero a que empezamos a decir, tengo que ser así para ser perfecto, tengo que tener esto para que mi vida sea perfecta.
Me autoexigia y vivía frustrada. Y de la misma manera actuaba con los demás.
Es decir de la misma manera que me exigía a mí, exigía a mi entorno.
Si mi entorno no cumplía mis estándares, pues para mí estaban errados.
Tengo una anécdota con una amiga que siempre la tengo de ejemplo, la juzgué porque estaba sufriendo por el fin de una relación, porque para ella la vida ya no tenía sentido y para mí estaba tocada de la cabeza.
Y le dije, pendeja no se te murió uno de tus padres o un hermano, no podes estar pensando de esa manera.
Y me tapó la boca (en ese momento no lo tomé así) me dijo, Pao, no porque a vos te haya pasado todo eso, todos tenemos que sentir lo mismo, yo no sé cómo se siente eso y esto es lo que estoy sintiendo ahora, que querés que haga??
En ese momento para mí era una "pendeja" pero con los años y hasta hoy, me acuerdo de semejante lección.
Y siento que ese fue un gran problema, me costaba aceptar a los demás porque ni si quiera me aceptaba a mí.
No aceptaba que lo que yo creia o pensaba, era sólo mío, no del mundo.
Pero cuando empecé a ser consciente de eso, empecé a trabajar en mis creencias.
Y deje de querer cambiar a los demás y concentrarme en cambiar lo que no me gustaba de mí.
Me molestaba soberanamente la gente que tiraba basura en la calle, y deje de quejarme, simplemente veía a alguien tirar la basura a la calle, lo recgía y lo ponía en el cesto de basura, porque reconocía que a quien molestaba era a mí, a esa persona le daba igual.
Y es así en todo, es decir, si quieres que algo cambie, cambialo primero en vos. Porque a las personas podemos invitarles agua, pero no podemos darle sed!! Eso es muy personal.
A lo que voy es, puedes estar siguiendo y escuchando miles de personas, miles de gurús y miles de ejemplos.
Pero, el aprendizaje viene desde tu propia percepción de la vida.
Hoy después de todos mis duelos, después de todas las cosas que pasé.
Después de escuchar cosas como, que desmadre es tu vida, o que desastre ha sido. En vez de sentirme juzgada u ofendida. Me siento agradecida por haber pasado todo aquello, porque PUTA que grandes cosas aprendí.
Hoy ya no leo libros porque creo que "tengo que" los leo porque "quiero", porque siento ganas, porque lo decido yo.
Me baño, me encremo y me perfumo antes de dormir aunque duerma sola, porque descubrí que me encanta despertar y oler tan bien.
Ya no lo hago por nadie más. Lo hago por mí y me siento segura de que la persona que llegué algún día a compartir mi cama, lo va a disfrutar al máximo, porque así lo siento yo.
Porque me valoro yo, porque me piropeo yo, porque me amo yo, porque me admiro yo.
Porque soy discipula de mí misma, porque no a todos nos sirve lo mismo. Las mismas herramientas, los mismos gurus, los mismos libros.
Llevo días con mil quinientos borradores con millones de ideas y hoy las mezclé todas acá, porque observar mi mente es un trabajo demasiado arduo.
Todos los días pienso demasiado, pero poder explayarlo aquí para mí es un ARTE.
Y les agradezco porque leyendome están apreciando mi ARTE, mi VIDA.
Les dejo un abrazo desde el alma.
Namasté.
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