La dualidad es algo que aunque querramos, no podemos evitar. Todos en esta vida, tenemos un lado luminoso y un lado oscuro. No existe uno sólo entre nosotros que podamos vivir con sólo uno de ellos, lo que pasa realmente es que en la actualidad, gracias a las redes sociales, sólo mostramos uno de ellos. Por supuesto; el luminoso. La cosa es que honestamente, estos últimos días, de grandes logros en mi vida personal, se me ha hecho bastante difícil ignorar ese lado oscuro que me trae a estos días luminosos. Y me doy cuenta que a veces nuestro campo de elección es supremamente limitado, que hay cosas que no podemos elegir, que hay situaciones que no podemos evitar, que hay momentos en la vida que simplemente pasan, sin que hayamos tenido la elección o la libertad de escoger entre uno u otro. El hecho es que, dentro de esta oscuridad, y aunque pese y duela, me doy cuenta de que mi lado luminoso, brilla aún más, cuando logro aceptar mi oscuridad. Mis días tristes, mis impulsos para levanta...