Los amores sanos y bonitos, no son cómodos, no; no lo son en absoluto.
Porque te obligan a trabajar todo el tiempo. Es cómo estar obligados a vivir uno de los desafíos más lindos de toda tu vida. Te empujan a convertirte en una mejor persona.
Y no hay nada mejor que coincidir con ese tipo de amor, encontrarlo, sentir que comenzás a enamorarte, pero la mejor parte es cuando te das cuenta de que cada día que pasa, la estás amando un poco más.
Y no porque todo sea bonito, que conste. Es porque justamente cuando las cosas no están tan emocionantes, cuando se cruzan los cables, cuando tenemos un mal día, con todo eso, aún podemos sentir que te puede pasar el mundo encima, pero que te gustaría que cuando eso suceda, te encuentres al lado de esa persona.
Y que si te sucediera algo malo, que por favor sea lo más leve posible para ella. Esa es la parte más hermosa de esta incomodidad.
El diamante es como esos amores, empiezan siendo un carbón y son sometidos a procedimientos duros, difíciles y contínuos, pero al final del proceso, tiene un brillo y una belleza de alto valor.
La mayoría de las veces, huimos cuando las cosas se complican, estamos tan acostumbrados a esa frase mal vendida de "lo más importante es tu paz", que nada te turbe que nada te espante.
Entonces cuando llega el momento ese en el que hay que limar asperezas, hablar con respeto y por sobre todo con verdad, para concretar ciertos acuerdos, nos es más fácil decir, yo de acá no soy. Mejor sola que explicar mis emociones y tratar que alguien más me entienda, mejor espero a que llegue alguien que simplemente ya este fabricado para entenderme.
No nos hacemos cargo ni de nuestros sentimientos, porque nadie nace con un manual, nadie es predecible, el ser humano tiene una constancia única, que es el cambio.
Cambios de parecer, de pensar, de gustos y eso es genial, pues nos da la libertad de acomodarnos y adaptarnos al mundo en el que decidimos vivir.
No tenemos que aceptarlo todo como esta, y somos los únicos con tal habilidad y ventaja para vivir en este Universo.
Es por eso que este amor que vivo, me ha ayudado a crecer, me ha ayudado a avanzar y no sólo por lo maravillosa persona que ella sea.
Sino porque en el momento en que las cosas se pusieron difíciles siempre estuvo dispuesta a expresarlo, a correr el riesgo de que no la entendiera. A correr el riesgo de sentir que no me importaría lo que pudiera pasarle. Porque esa es su manera de decir: Es bajo todo este riesgo de salir lastimada que YO TE AMO y quiero estar contigo.
De eso se trata el amor sano, de entender con quién quiero tomar ese riesgo, de con quien quiero construir una mejor persona, una mejor calidad de vida.
De sentir que quiero entenderla como me entiende a mi, de interesarme por aprender. De preguntar y de no tener miedo de decir las cosas que me molestan, duelen o incomodan porque quiero estar con esa persona y necesito que lo sepa. Porque me importa y me interesa permanecer a su lado por el mayor tiempo que sea posible.
Te elijo una y mil veces, aunque me tenga que incomodar toda la vida, hasta que la incomodidad me parezca comoda.
Te amo muy bonito!
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