Porque habriamos de temerle, si no tenemos idea de lo que es?.
No tenemos idea de lo que somos, sin embargo, no podemos evitar pensar en ella.
Yo creo que, bueno particularmente para mi. Mi concepto fue evolucionando. Siempre insisto en que las situaciones pueden ser las mismas, pero; puede que te encuentren con una actitud completamente diferente.
Y no estoy hablando para nada de resignacion, hablo de evolucion.
A medida que han pasado los años y las circunstancias más que nada, la forma de ver la muerte, cambio completamente en mi.
Hoy no pienso en la muerte con angustia, ni con miedo. No recuerdo a mis seres amados con tristeza o frustracion. Todo lo contrario.
Perder a una hermana y a mi padre, me ha enseñado a ver la muerte como lo realmente es: "Un misterio que no tiene solución".
Y creo que de acuerdo a lo que pensemos de ella, es como vivimos nuestras vidas.
Porque digo esto. Porque si lo vemos como un problema, nos pasamos la vida preocupados y temerosos de que llegue ese momento y lo unico que conseguimos, es evitarnos disfrutarla.
Pensar en la muerte, se volvio completamente innecesario para mi. Y viendo la manera en la que me gusta vivir, se que con el tiempo hasta lo definiria como algo dulce y acogedor.
Yo me atrevo a vivir mi vida sin preguntarme nada. No me interesa saber que hay mas alla, creo que mi muerte va a trascender, de acuerdo a como vivo.
Que hice, a donde fui, a quienes llegué, que aporté.
No quiero tener que elegir solo una de las dos alternativas más comunes: "El valle de lagrimas"; ese donde creemos que la idea de la vida es "sobrevivir, sufrir y morir". O el extremo oriental en donde la creencia se basa en que esta vida, es el ensayo de la siguiente y creer que mi actual vida, definirá mi proxima existencia.
Ahora, la parte sensible de este tema, en realidad no es nuestra muerte, propiamente dicha. Sino la de nuestros seres amados. Yo creo que ahí es, en donde vemos realmente el "fin" de la vida. Se acabó, no hay más.
Y es ahí donde sentimos todas las emociones juntas, empezando por la negación, un poco de íra, luego viene la depresión y después la aceptación.
Solía decir que, una muerte jamás se supera, solo se aprende a vivir con eso. Pero ahora entiendo que no se trata de superar, sino de aceptarla como parte de la vida.
Dar gracias por el momento y la fortuna que nos tocó al tener a esa persona, de recordar con amor. Y dejarlos ir.
Me atrevo a recomendarles, que los dejen ir. Que el recordarlos no está mal, pero el sufrirlos, postearlos, mencionarlos con dolor. NO LOS TRAERÁ DE VUELTA.
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