Empecé a verme un poco más hacia adentro y descubrí que esta sensación, la he venido manejando toda mi vida.
No creía mucho en aquello de la depresión, pero con los años la fuí identíficando, la fuí reconociendo pero en definitiva no la respetaba.
Pensa que tenia momentos de desmotivación, y si siempre me miraba al espejo y decía: Tranquila, vos y yo sabemos que de 7 días vas a estar motivada máximo 3.
Y me acompañaba la disciplina, en un momento dentro de mis crisis de los 30 años y de quién soy según lo que NO tengo. Viví el primer episodio que me hizo ver con mas respeto a la depresión.
Estaba pasando por una crisis emocional normal, una ruptura. Y tengo una amiga que se ocupaba, porque de verdad se ocupaba. Gastaba su tiempo en llamarme todos los días y decirme, dale amiga arriba, levantate, veni al local, vamos a hacer algo productivo. Date una ducha veni comemos algo acá, pero salí de tu dpto.
Todos los días, ella se ocupaba de que yo no deje de levantarme.
Hasta un día cuando yo ya estaba en pleno movimiento de nuevo, recibo un mensaje muy extraño suyo.
Breves palabras que decían "No puedo más".
Yo enseguida reacciono y le pregunto, a que te referís, porque decís eso?.
Ella ya no me respondía, me empecé a preocupar, la llamaba insistentemente y nunca me atendió.
Me asusté más. Tanto que decidí llamar a su hermana, que también es muy amiga mía.
Y le dije, no se lo que esta pasando, no estoy segura. Pero necesito que vayas a ver que ella este bien.
Fue un momento alarmante. Horas más tarde (en resumén) me cuentan que la encontraron en el suelo de su habitación. Con un frasco de pastillas; vacias, obviamente.
Fue socorrida a tiempo, no pasó a mayores.
Me quede atónita y lo primero que hice fue juzgar de nuevo, ¿Por que? Tiene una hija, que le pasa. En mi pequeña mente se suponía que eso debía ser suficiente.
Muchas horas más tarde, suena mi celular, era ella. La atiendo velozmente y sin un sólo cambio en ella, me dice, Bolu, vení vamos a cenar, te espero.
No recuerdo como pero me fuí volando y eso que yo no vivía cerca.
La veo actuando como sí nada hubiera pasado y en un momento cuando nos quedamos solas me dijo.
Perdón si te asusté amiga, solo estaba muy cansada, necesitaba dormir. Solo eso.
Ahí dije, wow cuando el cansancio mental llega a tal extremo, no nos importa ni mierda, porque ya no usamos la razón.
Eso me hizo ver que una persona puede estar sumida en su propia miseria y aún así puede ser capaz de intentar levantarte de tu cama.
Me llegó muchísimo y fue una gran señal.
Ese tipo de situaciones, hoy me pongo a pensar y agradezco haberlas vivido. Porque aunque me sienta sumergida en mis propios pensamientos, en mis propios miedos que me paralizan.
Sé que hubo alguien que en su miseria intentó levantarme.
Entonces cuando me pregunto, porque hoy, solo por estar lejos de mi zona de confort, no me puedo apoyar de nuevo en la disciplina. Porque no puedo actuar consientemente como si esa amiga me estuviera llamando todos los días. Porque llegamos al extremo de la necesidad emocional, del vínculo.
La peor parte de este estado, no es sentirse solo, sino el peso de no querer alarmar a los tuyos, a los que amamos.
Porque yo puedo aceptar cuando me siento algo atascada en mi misma, se que puedo con esto. Se que puedo acudir a una amiga o a mi familia.
Pero me detiene lo que les puedo generar estando tan lejos de ellos. Y esa, esa si que es una lucha muy densa.
No digo que no va a pasar, porque dentro todo, se que todo es temporal y que todo pasa.
La vida esta hecha de momentos y entre ellos están los malos. Así que como amante de la vida, como me quiero llamar.
Creo que también aceptar mis miserias, me hace amarla. Y la estoy viviendo y la estoy abrazando de tal manera, para que cuanto antes se vaya y sigamos rodando esta exitosa historia.
Aprovecho para decir Gracias a esa amiga, ella sabe quien és! Gracias porque me preparaste de alguna manera y me hiciste ver cosas que ignoraba.
Gracias porque seguis estando de alguna manera. Te prometo que me voy a levantar todos los días, hasta que me quede cerca tu casa y nos sebemos unos mates.
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