Desde que tengo uso de razón, he tratado de meditar, tengo recuerdos de niña, en el fondo de la casa teníamos un catre, es una especie de cama, pero que no utiliza colchon, es como un gigante sillon plegable de playa.
Tenía un momento especial, despúes de almorzar y que me daba cuenta que ya todos estaban en su momento de siesta. O durmiendo o viendo tv, me escabullía al fondo de la casa y me acostaba en el catre.
Cerraba los ojos y ponia mis manos cruzadas en mi pecho, respiraba profundo y solo observaba como se movia mi cuerpo al inspirar. Podía observarlo todo, me hacia a la idea de que podía desprenderme de mi cuerpo y verme ahí, observar lo que sucedía conmigo en esos minutos.
Yo lo hacía como un juego, a lo mejor tenía algo así como 7 años, pero ahora que tengo consciencia y que me siento algo más despierta en la vida, puedo darme cuenta que desde siempre, quise tener experiencias diferentes. Creo que siempre tuve un alma muy curiosa. Y recordé esta parte de mi vida cuando tuve mi primera experiencia de viaja astral.
Fue en una etapa de mi vida en la que me encontraba en un estado emocionalmente no bueno, pero muy gratificante porque me hizo ver muchas cosas de mí de las que no estaba consciente.
Me despertaba a las 4 am ponía una música para meditar o un video de meditación guiada, estaba en mi búsqieda de poner la mente en blanco, hasta que de pronto una de esas veces, sólo les puedo decir que me pasó lo mismo, estaba yo ahi, viendome acostada en mi sofá thaití, mis velas aromáticas encendidas, observando como respiraba y como reaccionaba mi cuerpo de acuerdo a lo que iba experimentando, me vi llorando amargamente, cuando me fui a disculparme con alguien mientras dormía. Fué increíble todo lo sentí.
Desde entonces, le tomé un valor más significativo a la meditación, porque en ese momento pude comprender de que si intentas adueñarte de tu vida, mucho antes que lo hagan tus pensamientos, puedes decidir exactamente como va ser tu día, tu vida HOY.
No lo hago todo el tiempo, pero siempre que lo necesito si, porque muchas veces de desespera no tener el control de las situaciones y eso me ayuda a estar en calma.
Y cuando lo hago siento que todo lo que va sucediendo tiene mucho sentido.
Les invito a que lo intenten, no se trata de no pensar, más bien es convertirse en un observador de la mente, ser consciente de cuando estás pensando y cuando lo estás viviendo.
Es no dejar que el pensamiento te evite estar en ese momento de paz, si viene uno le pedis amablemente que se retire, porque en ese momento no lo necesitas.
Es una hermosa separación del ser y de la mente.
Que tengan un excelente y consciente inicio de semana.
Namasté.
Comentarios
Publicar un comentario