Andaba buscando dentro de mi mente, algunas razones por las que me hace pensar, que recién ahora entiendo o siento inmensamente todas mis emociones.
Especialmente las relacionadas al amor, en concreto, al amor de pareja.
Leí algo que decía un tal Burque, tengo que averiguar quién es, porque realmente me hizo bastante ruido:
En nuestra vida diaria solemos tener hábitos, esquemas mentales y pautas de pensamientos que aveces son encorsetadas, negativas o rígidas. Cuando viajamos es como si rompiésemos en pedazos hábitos y todo fluye con más fuerza. Desaparecen actitudes como la necesidad de aprobación, el victimísmo o la anticipación negativa, y ganamos una visión más positiva y sana de las cosas".
Y debo darle crédito, porque al año de haber viajado empecé a ver esos cambios.
Solía considerarme una persona sumamente fatalista, admito que aún tengo un poco de eso.
Pero me llamó particularmente la atención saber, porque mis emociones en cuánto al amor hacia una persona, se volvieron más intensas.
Una de las razones principales, es que no tenía ni idea, ni la más remota, de que esto podría llegar a suceder, la segunda fue la comunicación solventada en la verdad, porque no hubo necesidad de mentir en nada, ni de hacer falsas promesas o expectativas.
Es cómo que simplemente fluía.
Entonces comenzaron a hacerse a un lado las inseguridades, los miedos, las etiquetas y los estándares con respecto a una relación de pareja.
Y aunque realmente no tengo una "relación de pareja" (etiqueta) tengo una relación porque me relaciono todos los días de mi vida con esa persona, así el medio sea un aparato telefónico.
Es cómo que a pesar de los pesares me volví un tanto más positiva pero sin falsedad, es cómo que no me asusta lo que pueda pasar y sólo disfruto de lo que está pasando, vivo como una realidad virtual, pero que emocionalmente me hace crecer, me hace sentirme al mando de mis emociones.
No trato de hacer responsable a nadie de lo que me pasa, de lo que quiero o de lo que siento.
Aunque de cierta forma haya responsabilidad del otro lado, porque me invitaron a pasar, pero la decisión de pasar y ponerme cómoda fue única y exclusivamente mía.
Y de verdad que no siento ningún tipo de arrepentimiento o pesar.
En serio lo que siento, lo que vivo, lo disfruto como és.
Con sus días geniales, candentes, intensos. Con sus días desanimados o poco comunicativos o inexpresivos.
Esto realmente hizo que me volviera incluso más segura de mí misma, que explote mis potenciales, que escriba seguido, que cante más, que agradezca más y me queje menos, que sonría a pesar de las adversidades, pues, entonces no le veo nada malo.
Las ilusiones son inevitables, enamorarse hace que uno quiera o desee que muchas cosas sean diferentes.
Pero con todo y lo enamorada que me siento, no cambiaría nada y si se dan mis ilusiones, no cambiaría nada tampoco, a lo sumo lo mejoraría.
Pero el punto es que, jamás habia sentido un intenso deseo, una tremenda conexión, una facilidad de fluidez y de ser con alguien, como lo que siento ahora, sin si quiera tener la virtud, la gracia de poder tocarla.
Porque es una mentira decir que no la siento, porque vaya que sí lo hago y me atrevo a decir que mucho más de lo que he sentido, teniendo contacto con una piel.
Así que particularmente creo, que viajar hace crecer y que si lo sabemos aprovechar, puede ser el causante de que vivamos las mejores emociones de nuestras vidas.
Así que particularmente creo, que viajar hace crecer y que si lo sabemos aprovechar, puede ser el causante de que vivamos las mejores emociones de nuestras vidas.
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