"Cuando tropiezas con el amor, es fácil levantarse. Pero cuando te enamoras, es imposible volver a estar de pie".
Casí siempre cuando tengo un día entero para mí, me gusta pasar unos minutos leyendo o escuchando algo sobre Albert Einstein, no soy una fanática de la ciencia ni nada parecido, pero me gusta demasiado la forma tan acertiva que tenía de ver las cosas.
Por ende, aunque lleve años leyendo o escuchando un poco de él, siempre encuentro algo que me hace ruido y esta noche me quede con esa frase.
Es tan real, porque cuando estas enamorada/o de alguien, hay momentos en los que pierdes el eje y lo único que haces es alimentar esa emoción, a cualquier precio.
Hay personas que se destruyen por completo, sólo por permanecer ahí, donde están deslumbrados.
Lo sé porque me ha pasado y cuando sales de ahí te das cuenta de que, eso era todo. Dabas todo lo que estaba a tu alcance para estar cerca o al lado de quien te enamoraste.
Pero cuando llega el amor, es una nota completamente distinta. Algo tan lindo de experimentar y yo llevaba toda mi vida creyendo que amaba profundamente.
Pero cuando conocí el amor me di cuenta de que no tenía nada que ver con todo aquello, que no se descarta que haya sido real, aclaro, fueron emocione fuertes, intensas, ilusorias.
Pero porque sufría?
Conozco a una persona que me dice, Pao, amar es sufrir! Por eso mejor nunca me vuelvo a enamorar.
Puedo jurarles que cualquier cosa que tenga que ver con dolor, no tiene nada que ver con el amor.
Porque el amor es aceptación, el amor es verdad, el amor es dejar ser.
El enamoramiento si genera demasiado sufrimiento, porque queremos poseer y cuando poseemos lo queremos de esta forma, y cuando no es de esta forma pues nos empeñamos en intentar lograrlo y si no sucede pues sufrimos.
Creemos que por complacer al otro y estar enteramente disponible, sin planear tu vida propia para que no hayan interrupciones cuando te necesiten, merecemos que la otra persona haga lo mismo. O minimamente se amolde a tus estandares.
Pues el amor no tiene nada que ver con eso, el amor llega cuando llega alguien que te impulsa a seguir siendo exactamente eso que sos ahora mismo y más aún si pretendes mejorarlo, sin condicionarte con nada.
Evidentemente toda la relación tiene sus negociaciones, pero estamos hablando de amor, de aceptación, de fluidez, de crecimiento.
De que el objetivo sea amar, no poseer. Que llegue esa persona que te haga sentir que la quieres amar todos los días de tu vida ante cualquier situación.
Esa persona que te hace querer mejorarte cada día, para poder compartir siempre lo mejor.
Para que cuando llegue ese momento de estar juntos, sea un disfrute total y que todo simplemente fluya, donde no haya necesidad de mentir o de intentar ser alguien que en realidad no sos.
Alguien que te haga sentir capaz de decir, detesto esto de vos, no te pido que lo cambies pero no me obligues a soportarlo. Y que la otra persona perfectamente lo entienda.
Que la libertad sea primordial, que cada uno cambie cosas, pero porque les incomoda asi mismos, no por el otro.
El amor es el impulso a ser mejor, esa necesidad de mejora continua (kaizen).
El amor es poder celebrarte tus pequeños logros como si fuera la última batalla y sentir que compartirlo con esa persona sería genial, porque te sientes seguro de que todo lo que te haga feliz, tambien a ella o él.
No sé si me estoy explicando pero estar enamorados nos hace mirar de forma tan limitada y el amor trasciende horizontes.
Que bueno que haya podido tropezar con el amor y justo con uno tan bonito.
Buenas noches!!
Comentarios
Publicar un comentario