Escuché en un audio hoy, que me hizo ruido. Decía, al fin y al cabo la felicidad es sólo ausencia de dolor, es mucho más importante superar el dolor que sentirse feliz.
En principio me pareció medio ilógico, pero como hoy tengo bastante tiempo para pensar, me puse a analizar.
Y desde mi punto de vista creo que la trascendencia al dolor enseña mucho más que el simplemente intentar estar felices todos los días.
Me refiero a que para sentirnos felices, siempre tenemos que tener llenas ciertas expectativas, por ejemplo soy feliz cuando recibo mi salario en mi cuenta bancaria.
Me siento feliz una vez al año cuando me voy de vacaciones.
Me siento feliz porque ya es viernes, por fin llegó el fin de semana.
Es decir, nos sentimos felices sólo 1 día y medio a la semana y una vez al año.
En cambio cuando uno trasciende del dolor, ya no limitamos la felicidad a esos días.
Yo puedo decir que de un tiempo acá ya no llevo en cuenta que día es, y no porque sea despistada o algo parecido sino que siento que todos los días tienen algo especial, algo para disfrutar ya no necesito esperar a que sea viernes para sentir la adrenalina de una semana vencida.
Y no es que haya sido así siempre, he trascendido del dolor, del fracaso, de las malas decisiones, pero ya deje de estigmatizar al fracaso.
Lo que hago ahora mismo es ver los factores internos que me llevaron ahí, que tengo que cambiar dentro de mí para no repetirlos.
Y aunque aún no estoy ni a mitad de camino de donde quiero llegar, porque eso también es importante! Encontrar un destino, una meta, un propósito.
Me siento contenta todos los días y por sobre todo orgullosa de quien soy y de lo que estoy logrando, así sea 1% cada día.
También cabe destacar que por el camino pueden pasar cosas, y que es muy válido cambiar de destino, con tal de siempre tener uno en vista.
Porque lo que más sucede en este universo es exactamente eso, cambios, muchos cambios, mucho movimiento.
Así que no te sientas mal si por el camino te diste cuenta de que esa carrera no te llenaba o ese trabajo no te hacía felíz.
Hay personas que hacen trabajos que realmente no les agrada, pero siguen porque tienen una meta muy fija, eso también es válido. Porque lo más importante siempre es lo que nos motiva a hacerlo.
No siempre las cosas van a ser cómo nos gustan, pero puede que sea lo que nos haga falta.
Así que no te esfuerces en ser feliz, enfocate en disfrutar y estar presente de cada cosa que hagas todos los días.
No hay nada más genial que llegar al final del día y felicitarte por haberlo traspasado, a pesar de las dificultades. Ningún día es repetible, lo único posible es arrastrar las emociones y si decides dormir con una mala energía, tu día siguiente va ser igual o peor.
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