Hoy desperté con un sentimiento de plena gratitud, y estaba pensando al respecto.
Me refiero a que, aunque todos los días agradezca por algo, hay días en los que tengo consiencia plena como hoy y me doy cuenta de que gratitud y felicidad, no solo son sinónimos, sino que no pueden ir separados.
Siento que lo que a los seres humanos nos hace sufrir y nos genera ansiedad o estrés, tiene que ver con el futuro o con algo del pasado.
Pero si te despiertas y te encuentras plenamente consciente de este momento, ninguna de esas cosas podrían suceder.
Y entonces te sientes feliz por todo lo que esta ocurriendo ahora mismo.
Desperté dándome cuenta de que hace frío y que yo estoy bajo un techo, envuelta en una manta cálida, en una cama super comoda.
Al abrir la puerta de mi cuarto, encuentro a mi perrhijo durmiendo casi tan cálido como yo, y me invadió otro sentimiento, pude hacerlo por mí y por alguien más.
Voy hasta la cocina y tenía todo lo necesario para preprarme algo que quiero ingerir, me senté a disfrutarlo y me puse a pensar en todo esto que ahora estoy escribiendo.
Tuve mi momento literario, mi momento de resolver pendientes, mi momento de meditar y ya, me acerque a mi escritorio, agarré mi computadora y me puse a escribir.
Es decir, en sólo este último párrafo, tengo más de una cosa por agradecer.
Sentimos que nos faltan cosas, sólo porque no disfrutamos de las que tenemos y también porque de verdad no las necesitamos o no las queremos.
Porque todo podemos tener, si de verdad queremos. Y les prometo que no necesariamente van a tener que comprarlo.
El universo se vuelve cómplice y actúa cuando ponemos toda nuestra emoción en lo que realmente queremos.
Así que mi mensaje del día es simplemente, agradece y ház que suceda!!
Namasté.
Comentarios
Publicar un comentario