Ir al contenido principal

ESTAMOS MURIENDO

Cómo dijo Wayne Dyer, alguien debió decirnos, desde el día que nacimos, que estamos muriendo.

De eso modo podríamos vivir la vida al límite y hacer lo que sea que querramos hacer.

Existe la posibilidad de que mañana no existiera, sé que todos lo sabemos, pero muy pocos de nosotros vivímos consiente de eso.

El mundo en el que vivimos, es exactamente el que elegimos, sé que hay cosas que no controlamos, pero estoy segura de que las personas generosas, viven en un mundo generoso, las personas amorosas, viven en un mundo lleno de amor, las personas hostiles, viven en un mundo hostíl.

Porque vemos el mundo de acuerdo a lo que somos, eso es innegable.

Yo sé que lo bueno siempre está ahí, dentro de cualquier situación, sólo que no siempre logro verlo así. El poder del control a veces se apodera de todo mi ser.

Y no puedo controlar todo lo que sucede a mi al rededor y mucho menos en las personas que me rodean o que me importan, porque cada una es un mundo completamente aparte y diferente.

Sólo siento que este es un mundo de decisiones. Y dentro de ese poder de decidir, hay un factor demasiado importante e irrecuperable, "el tiempo".

El tiempo es algo que más que nunca lo valoro en esta etapa de mi vida, en donde tengo divididos mis afectos, en diferentes hemisferios, con una diferencia horaria bastante notable.

En esta etapa en la que decidí hacerme cargo de una mascota a quien amo como si fuera parte de mi cuerpo, de mi alma.

Esta mañana, desperté muy temprano, no me sentía demasiado animada, por cosas que no puedo controlar, pero lo vi a él. Y él no tiene absolutamente culpa de eso y quiere pasar tiempo conmigo.

Es muy parecido a mí, comienzo a creer que es verdad aquello de que nuestras mascotas son como nuestros espejos.

Él, no quiere sólo saber que tiene alguien que le pone la comida y el agua, el quiere que le habra la puerta, que lo acompañe mientras come, que le hable, que lo abrace, que lo invite a mi cuarto cuando me siento a escribir, quiere compartir el tiempo que puede conmigo.

Entonces, de di una ducha sin absolutamente ganas de hacer nada, sólo pensando en él. Me preparé y salimos a caminar, mientras yo hacía lo mismo que habitualmente hago en las mañanas. Escuchar algún audio.

Sé que no estaba realmente presente, ni con él, ni con el audio, tal vez mi mente ya estaba imaginándome sentada acá, escribiendo estas cosas.

Pero siento que si no venimos a este mundo para servir, a que vinimos?.

Él ahora está contento, ya desayunó y decidió dormirse. Y yo estoy sentada escribiendo, aún faltando 3 horas para ir a trabajar.

En síntesis, siento que tenemos poder sobre todo, excepto sobre el tiempo.

Un cliente me dijo ayer, al saludarme. Y preguntarme que como estoy. Se auto respondió: Creo que vos, siempre estás bien. Y esa no es la verdad, lo que sí es verdad es que tomé una decisión antes de ponerme detrás de la caja.

Y es una decisión super difícil todos los días. Pero resulta que vivo mejor así, cuando me percato de lo que reflejo.

Entonces creo que en cualquier situación de la vida, cuando algo te molesta, te enoja o te hace sentir triste, es demasiado importante decidir que hacer con esa emoción.

Pero siempre, siempre y ante todo, hay que afrontarlas, aceptarlas y después decidir que hacer.

Reconozco que estoy triste, o enojado. Y ahora? Que hago con eso?.

Esta práctica la verdad no solo lo veo útil en el ámbito emocional, sino en general.

Por ejemplo, hay muchas personas que se quejan de su situación económica, creía que eso sólo pasaba en mi país.

Pero no, pasa hasta en los países de primer mundo, y pasa porque nos centramos en el problema, gastamos tanta energía en quejarnos, que no damos espacio a la mente para pensar en que hacer para mejorarlo.

Si es que eso realmente queremos, porque a veces tambien siento que la gente solo se queja por  deporte, porque realmente le da igual que otro tenga más que él.

Porque humanamente creo que todo es posible de lograrlo.

En fin, no quiero extenderme más en este tema porque los voy a confundir a ustedes con tanto enredo mental, pero es mi manera de bajarlas de mi mente y evitar algún ataque inesperado de mi amiga la ansiedad.

Feliz fin de semana.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

SI NO SABES LO QUE QUIERES, NO DESORDENES LA VIDA DE OTROS

  Cuando nos relacionamos con alguien, no necesariamente tenemos que tener un plan definido de que y como lo queremos. Es sano improvisar y dejarnos llevar en un oceano de emociones y de oportunidades, mientras vamos descubriendo a esa persona y a nosotros mismos. Pero el no saber en absoluto que estamos buscando, y tener esa necesidad de hallarlo de todas maneras, es como llegar a la casa ajena y ponernos a revisar todos los cajones, todos los rincones, desordenarlo todo, abriendo todas las puertas. Pero pasando por encima probablemente, todo aquello que esa persona tiene para ofrecernos y que evidentemente no logramos ver ni mucho menos apreciar. Considero que todos y cada uno de nosotros tenemos espacios especiales, esos que no los compartiríamos con cualquiera. Tesoros en nuestro interior que probablemente lo compartimos con quienes creemos que se lo merecen. Puede que no tengamos en claro hacia donde vamos con una persona, pero lo que si tenemos que tener claro es que queremos...

Titán

 Suena fuerte no? Suena como algo indestructible . Algo invencible . Y lo único de fuerte que tiene, son sus ganas de estar cerca mío . Sus ganas de amarme sin prejuicios. Aunque a veces lo ignore, aunque a veces lo evite, aunque a veces le hable feo.  Hoy me hizo entender lo tan cierto que es aquello, de que nuestras mascotas llevan algo nuestro en su carácter. Y en definitiva, el es muy parecido a mi.  Cuando siente que menos paciencia tengo. Que más espacio necesito. Discretamente, siempre se queda cerquita . Sabe que en el fondo no es porque lo he dejado de amar. Es solo porque soy un ser humano.  Y nosotros somos jodidos. Hay días que no tenemos ganas de tolerar ni a las personas que más amamos. Y el y yo tenemos algo muy en común en ese sentido. Nuestro círculo de amor, es demasiado pequeño. Por ende todo lo sentimos más fuerte.  Titán es mi espejo. El al final me hace admirar cosas en mi que a veces no las aprecio. Y me hace entender un poco más a las per...

El amor que vivo

 El amor que vivo, me enseño a aceptar muchas cosas. A entender que, el amor no tiene jerarquías, solo tiene diferentes intensidades. Hay amores que nos generan fuego, otros, que nos hacen sentir en casa. El dolor de la falta de exclusividad, no viene desde un amor no correspondido, viene desde el ego herido. Porque el amor es sólo una cosa; es decir. Puedes sentir eso, por una mascota, por una planta, por un atardecer. No cambia su forma. Sólo cambia la intensidad. No es selectivo. He estado en relaciones, en donde me decían, no podes decirle TE AMO a una amiga, eso le deja cero exclusividad a la pareja. Que hay para mí entonces, si sos capaz de decirle eso a una amiga. Y para entonces, no entendía muy bien esto. Y pensaba que había algo de razón, entonces empecé a tener recaudos para responder con cariño a un mensaje amoroso o cariñoso de una amiga. No usaba te amo, cambiaba por algun te quiero mucho o si me hacia falta más, le agregaba un; te adoro amiga. A lo que voy es que, vi...