Ella es siempre tan indiscreta, tan inoportuna, pero ahí está. Cuando menos la espero, cuando menos la recuerdo. Ella siempre está.
Lleva unos años cerca mío, asechándo en cualquier momento y la llamo mi amiga porque cumple esa función, se que ella está tratando de hacerme entender cosas que están pasando dentro mío, hoy la quiero aceptar como amiga, para que me ayude a descubrir lo que estoy sanando, lo que estoy limpiando, lo que estoy creando.
Siento que ya no es algo que padezco, sino que simplemente es una existencia más, que a veces cuando estamos distraídos logramos ignorarla.
Hoy la sentí y la estoy sintiendo diferente, hoy la quiero abrazar y darle las gracias, por ayudarme a enfrentar mis emociones, mis miedos, por sacudirme.
A lo mejor de esa manera, también ella va estar más cómoda y va a empezar a caminar conmigo sin tener que hacer tanto escándalo.
Espero que ella me acepte cómo su amiga también.
Un abrazo para vos, que a veces tampoco sabes que hacer con esta amiga.
Comentarios
Publicar un comentario