Ir al contenido principal

UN DIA DE ESOS

 Hoy es un día de esos en los que siento tanta calma, en el alma, en el corazón.

Que ni si estallara el mundo en frente mío, me inmutaría.

Todos los días son diferentes y tienen su propio sabor, pero este tenía todo muy normal, hasta que de pronto mientras trabajaba, llega alguien a quien conocí cuando empezaba en esa tienda, en ese lugar llegan muchas personas y cada una tiene alguna historia detrás.

Recuerdo a ese hombre, porque traía puesto la camiseta de un restaurante al que me encanta ir a comer pasta.

Y particularmente lo veía los mismos días y a la misma hora.

Ahí es dónde quiero destacar un tema que me había perseguido mucho tiempo.

Creo que es muy genial como me voy aceptando, a veces me sentía molesta cuando la gente resaltaba de mala manera mi "ser sociable".

He estado incluso con personas a quienes eso les molestaba bastante, una de ellas hasta me convenció de que eso no estaba bien.

Y viví varios años hasta escondiéndome en la calle de gente conocida, cómo fingiendo que no los veía.

Especialmente cuando ella me acompañaba.

Llegué a recibir frases cómo "vos a cualquiera le hablas".

Y lo admito, me incomodaba y me incomodaba porque todavía seguía siendo un espectro, un prospecto de lo que a esa persona le gustaría de mí.

En fín volviendo al tema. Cuando comenzaba a tratar a ese hombre, le preguntaba que tal le fue, como estuvo la noche, cosas básicas.

Luego entre intercambios de preguntas, quería saber cual era mi historia, de que país venía y porque estaba aquí, todo eso en medio de varias noches de comprar su bolsita de hielo y su coca zero.

Él se llama Erik, un día llego con una temple medio bajo, desanimado y cuando lance el "How are you?" fue como invitarlo a entrar, me contó que era un día especial, que recordaba a su esposa que había fallecido hace 2 años.

Hablamos un poco, me contó que perdió la guerra contra el cáncer. Poco a poco Erik me iba contando más cosas de su vida.

Y una noche llegó con una pregunta, fue después de acción de gracias. Me dijo: Creés que es muy tarde para mi?

Le pregunté, a que se refería. Me dijo, no quiero trabajar toda mi vida en un restaurante, ya estoy grande y siento que estoy preparado para otras cosas.

Y le dije, que otra cosa te gustaría hacer? Dijo quiero ser enfermero, yo aprendo muy rápido y tengo ganas de hacerlo.

Entonces le dije, no es tarde, pero tampoco hay porque perder el tiempo. Podés hacer lo que sea que deseas, estás en un país de las mil posibilidades. Y naciste aquí. Así que lo animé a que lo haga.

Hoy lo volví a ver después de quizá 3 meses.

Llegó con prenda deportiva, y había hasta bajado de peso, pero lo reconocí y le saludé eufórica.

Se acercó a hablarme y me contó que estaba estudiando, le pregunté que tal le iba, me contó de sus primeros días y sus primeros dos examenes.

Hablamos unos eternos 5 minutos.

Esos 5 minutos fueron suficiente para aceptar, que esa persona soy yo, me agrada que la gente que esté bien, me agrada saber que tienen en sus mentes y en sus corazones y por eso siempre me gustó hablar.

Sentí una emoción muy genuina, porque sentí que de cierta forma abrí esa puerta para que el sienta confianza y pueda sacar lo que llevaba dentro.

Sus dudas, sus dolores, sus miedos.

En definitiva, no dimensionamos a veces el alcance de lo que somos y de lo que hacemos con lo que somos.

Y que lindo es aceptarse y no sentirse mal por lo que uno es.

Todo tiene un porqué, todo lo que somos impacta en el Universo de alguna manera, positiva o negativamente.

Me encanta impactarme a mí misma.

Firma: Una chica muy sociable.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

SI NO SABES LO QUE QUIERES, NO DESORDENES LA VIDA DE OTROS

  Cuando nos relacionamos con alguien, no necesariamente tenemos que tener un plan definido de que y como lo queremos. Es sano improvisar y dejarnos llevar en un oceano de emociones y de oportunidades, mientras vamos descubriendo a esa persona y a nosotros mismos. Pero el no saber en absoluto que estamos buscando, y tener esa necesidad de hallarlo de todas maneras, es como llegar a la casa ajena y ponernos a revisar todos los cajones, todos los rincones, desordenarlo todo, abriendo todas las puertas. Pero pasando por encima probablemente, todo aquello que esa persona tiene para ofrecernos y que evidentemente no logramos ver ni mucho menos apreciar. Considero que todos y cada uno de nosotros tenemos espacios especiales, esos que no los compartiríamos con cualquiera. Tesoros en nuestro interior que probablemente lo compartimos con quienes creemos que se lo merecen. Puede que no tengamos en claro hacia donde vamos con una persona, pero lo que si tenemos que tener claro es que queremos...

Titán

 Suena fuerte no? Suena como algo indestructible . Algo invencible . Y lo único de fuerte que tiene, son sus ganas de estar cerca mío . Sus ganas de amarme sin prejuicios. Aunque a veces lo ignore, aunque a veces lo evite, aunque a veces le hable feo.  Hoy me hizo entender lo tan cierto que es aquello, de que nuestras mascotas llevan algo nuestro en su carácter. Y en definitiva, el es muy parecido a mi.  Cuando siente que menos paciencia tengo. Que más espacio necesito. Discretamente, siempre se queda cerquita . Sabe que en el fondo no es porque lo he dejado de amar. Es solo porque soy un ser humano.  Y nosotros somos jodidos. Hay días que no tenemos ganas de tolerar ni a las personas que más amamos. Y el y yo tenemos algo muy en común en ese sentido. Nuestro círculo de amor, es demasiado pequeño. Por ende todo lo sentimos más fuerte.  Titán es mi espejo. El al final me hace admirar cosas en mi que a veces no las aprecio. Y me hace entender un poco más a las per...

El amor que vivo

 El amor que vivo, me enseño a aceptar muchas cosas. A entender que, el amor no tiene jerarquías, solo tiene diferentes intensidades. Hay amores que nos generan fuego, otros, que nos hacen sentir en casa. El dolor de la falta de exclusividad, no viene desde un amor no correspondido, viene desde el ego herido. Porque el amor es sólo una cosa; es decir. Puedes sentir eso, por una mascota, por una planta, por un atardecer. No cambia su forma. Sólo cambia la intensidad. No es selectivo. He estado en relaciones, en donde me decían, no podes decirle TE AMO a una amiga, eso le deja cero exclusividad a la pareja. Que hay para mí entonces, si sos capaz de decirle eso a una amiga. Y para entonces, no entendía muy bien esto. Y pensaba que había algo de razón, entonces empecé a tener recaudos para responder con cariño a un mensaje amoroso o cariñoso de una amiga. No usaba te amo, cambiaba por algun te quiero mucho o si me hacia falta más, le agregaba un; te adoro amiga. A lo que voy es que, vi...