"Todo aquello que el hombre ignora, no existe para él; por eso el Universo de cada uno se resume en el tamaño de su saber"
Esta frase del gran Albert Einstein, antes yo lo tomaba como muy segmentada, creía que iba dirigido directamente hacia las masas que habíamos decidido no tomar una carrera universitaria y hacernos de un título profesional.
Pero con el correr de los años y las experiencias vivídas, me he dado cuenta que aplica para todos.
Porque en resumén, muchas cosas que me han sucedido, fue por haber ignorado cosas.
El desastre financiero por ejemplo; creía que por tener la capacidad de hacer dinero, por ende tenía la capacidad de administrarlo de forma efectiva.
Y si sólo me pusiera a sumar todo el dinero que ya he creado, pues hace mucho que llegué al millón de dolar, pero... Dónde quedo todo ese dinero, sólo Dios sabe jaja.
Hoy me río y lo puedo admitir sin verguenza, pues gracias a que tuve la capacidad y la humildad de decir, soy malísima para esto, hoy estoy aprendiendo a hacerlo mejor, y lo más genial de todo es que lo puedo hacer con la certeza de que mi capacidad de generar dinero sigue ahí, intacta.
Pues a todos nos pasa en muchos ámbitos de la vida, no necesitamos ser expertos en todo, pero es bueno conocer de algo antes de rechazarlo o de hablar con propiedad.
Yo suelo hacer siempre esta pregunta, cuando alguien me dice "A mí no me va eso de la comida Asiática". ¿La has probado? y me contestan, no, te estoy diciendo que no me va.
Entonces me pregunto, como puede saber con tanta firmeza, que no le gusta si no la ha probado.
Yo creo que no es que uno puede llegar tan alto cómo se lo proponga, sino tan alto cómo se prepare.
Hay personas que pasan por golpes de suerte, ganan la lotería o reciben una jugosa herencia, pero el 98% de las mismas, al poco tiempo quedan igual o peor de lo que estaban, antes de recibir ese dinero.
Y eso sucede simplemente porque no estamos listos.
Asesorarse es demasiado importante, porque aquello que no lo sabes tú, alguien pudo haberlo estado estudiando por años. O lleva años siendo profesional en ello.
Hoy me recuerdo cómo una persona que le tenía miedo a los planes de acá a 5 años, cuando empecé a tomar cursos ya sean de crecimiento personal o de finanzas, en ambas hacían la terrorifica pregunta: ¿Cómo te vés de acá a 5 años? Y yo en mi mente decía, pff apenas sé lo que quiero hacer más tarde, pretenden que sepan como me vería en 5 años, yo mejor vivo el momento, quien sabe si viva mañana.
Y 5 años después me encontraba igual que cuando no me atreví a incomodar a mi cerebro pensando en adelante.
Ahora que tengo esa capacidad y esa tranquilidad de ver mi vida de acá a 5 años y en adelante, jamás me había sentido tan tranquila, tan en paz y tan constante.
Me hacían feliz, mis glorias momentáneas, una gran venta, un gran negocio concretado. Pero la incertidumbre del cómo me voy a sentir cuando esto se acabe, no se los quiero ni describir.
Tenía un miedo horrible al mañana. Cuando llegaba la noche me carcomía pensando en que seguía, que pasaría mañana, me iría bien, me iría mal y tenía tanta ansiedad porque amanezca, que terminaba sin dormir, tenía tanto sueño al otro día que no tenía energía para nada, me dormía durante el día, me quedaban pocas horas y evidentemente mi día era contra producente.
Jamás estaba tranquila, miraba mi departamento, mis cosas, todo lo que había conseguido, con un miedo horrible de perderlas.
Me juzgaba, me criticaba, no tenía calma absoluta. Y todo eso era por no tener la humildad de decir, no sé que hacer.
No me permitía no saber algo, pero era un engaño, porque sin hacerlo lo único que seguía haciendo era vivir en la ignorancia.
Cometía errores infantiles, prestaba dinero para pagar deudas y me generaba otra, mi cerebro ya sólo estaba al límite de pensar como pagar y no cómo generar, estaba tan colapsada que mis capacidades se redujeron a tope.
Hasta que un día me rendí, toque fondo. Respiré y dije, no puedo más sostener esto.
Empecé a soltar cosas, un negocio físico, un departamento, comodidades que ya ni disfrutaba, sonaba a que me rendía.
En realidad sólo me detuve para ir por el camino correcto. Volví a empezar, lo hice todo de nuevo, con más cuidado, me asesoré. Estudié hasta cosas en las que me creía experta.
Tenía años vendiendo online y manejando redes sociales, de todos modos decidí estudiar para certificarme como Community Manager. Me pagué cursos de orientación financiera, leí libros que me enseñaban cosas que cómo autónoma debía conocer.
Hoy trabajando de forma normal, ya deje de frustarme y de pensar que estoy un paso atrás, me criticaba cuando recién llegué a este país y decía: Cómo puede ser que de autónoma pasaste a ser empleada, porque no lo hiciste mejor?.
Ahora mientras trabajo, preparo de forma profesional mi siguiente salto a pasos cortos pero bien firmes, porque en 5 años voy a volver a leer esto, mientras esté tomando solcito, sentada en el patio de mi casa, viendo el hermoso paisaje que me rodea, respirando paz y sintiendo mucho amor y demasiada armonía.
Comentarios
Publicar un comentario