Muchas veces he perdido el ritmo de escribir, no es la primera vez que me sucede, pero me alegra una cosa.
Encontrarme con la misma persona que dejó de escribir hace unas semanas o tal vez unos meses.
Me alegra que nuestras ideas sean las mismas, que no nos hayamos perdido en el pensamiento.
Me alegra estar de nuevo acá tipeando sin tener si quiera una idea concreta de la cuál hablar, sólo siendo yo.
Siento que cuando no escribo mucho tiempo, es cuando dejo que mis pensamientos me ganen la batalla, porque no me ocupo de ellos, solo los dejo fluir, no los detengo, no los cuestiono.
Y cuando estoy haciéndolo, es cuándo puedo confirmar que algo he aprendido de ellos.
Que a alguna conclusión he llegado y eso, eso me hace sentir super evolutiva y estoy contenta y conforme con ello.
No quisiera que deje de pasar, me encantaría seguir aprendiendo.
Saber cómo expresarme, no por cuidar sentimientos ajenos, sino para cuando me ponga a leer lo que escribí, sea exactamente el reflejo de lo que estuve o estoy sintiendo.
Así que hoy no tengo mucho por decir, sólo quería que sepan que sigo aquí y que pienso estarlo por mucho timepo más!!
Namasté.
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