Quiero hablar de esto, porque en una etapa de mi vida me convertí en una de esas personas que romantizaba la soledad y la autosuficiencia.
Pero la verdad es que con el tiempo entendí, que está muy bien ser independientes, sentirnos o sabernos capaces de sobrellevar la vida solos/as. Creer que podemos con todo.
Pero, puta! Cómo cansa cargarlo todo al hombro, cómo si tener una contensión no fuera tan importante, que manera más grande de mentirme.
Porque un vínculo, una conexión fuerte, nos mejora la vida, nos cura el alma.
Me costó tanto soltarme y dejarme ayudar, dejarme apoyar y sentirme con derecho a despertar un día con un desorden emocional y poder decirlo abiertamente, hoy no tengo ganas de estar acá, estoy cansada de lidiar, estoy cansada de adaptarme. Sin sentirme juzgada y lo mejor de todo, sintiendome completamente acompañada en todos mis estados.
Eso me ayudó y me sigue ayudando a convertirme en una mejor persona, a trabajar en ser la persona que quisiera tener el resto de mi vida a mi lado.
Porque quiero querer estar conmigo y no sólo estarlo porque no me queda de otra, porque sino, quien querría estar a mi lado, si ni yo misma disfruto de hacerlo.
Creo que después de eso es imposible que la sincronicidad con la persona correcta, no ocurra.
Siento que no hay nada más sano en mi, que sentir que tengo a mi lado a alguien, que me arregla la vida, cuando la siento completamente descompuesta.
Que no le importa saber que yo puedo sola. De todos modos tiene ganas de estar y yo tengo ganas de que esté.
Y del mismo modo también quiero siempre poder estar, quiero poder llegar a ser esa persona a quien no quiera proteger de sus malos momentos.
Sino con quien mas quiera estar cuando sienta que todo esta de cabeza en su mundo.
Quiero ser el boton de silenciar del dispositivo de su mente.
Todo lo que deseo para mí, deseo ser en la vida de esa persona.
Comentarios
Publicar un comentario